Ciertamente, todavía hay muchas cosas que no sabemos sobre los gatos, pero hay una cosa que queda clara: ellos priorizan la confianza por encima de todo. Si saben que pueden confiar en ti, tendrás un amigo leal de por vida. Sin embargo, si esa confianza se rompe, repararla puede ser un verdadero desafío. En este video, revelaremos nueve cosas que destruyen la confianza de tu gato en ti sin que te des cuenta.

Número nueve: no respetar sus señales de miedo. Los gatos muestran miedo de diversas maneras. Pueden esconderse, bufar, aplanar sus orejas, erizar su pelo o huir. Estas son todas respuestas naturales que tienen para protegerse de amenazas percibidas. Cuando ignoramos estas señales y forzamos a los gatos a situaciones que les provocan miedo, enviamos un mensaje claro: que sus sentimientos de incomodidad no son importantes para nosotros.
Imagina que tu gato tiene miedo de personas desconocidas. Si intentas forzar a tu gato a interactuar con un visitante que acaba de llegar a tu casa, es probable que se asuste aún más. A partir de ese momento, puede comenzar a asociar a los visitantes con interacciones forzadas y incómodas. En su lugar, deberías intentar introducirlo a nuevas experiencias de manera gradual y tranquila, asegurándote siempre de que se sienta seguro y en control. Por ejemplo, si lo aproximas a una nueva mascota, hazlo poco a poco, permitiendo que tu gato observe desde la distancia y se acostumbre a la nueva presencia a su propio ritmo. Este enfoque demuestra respeto por sus emociones y ayuda a construir confianza.
Número ocho: sobreestimulación. ¿Qué sucede exactamente cuando un gato es sobreestimulado? La respuesta es sobrecarga sensorial. Cuando se les acaricia demasiado, especialmente en áreas sensibles como el vientre, la base de la cola o las patas, puede volverse incómodo o incluso doloroso. Para evitar la sobreestimulación, es mejor dejar que el gato guíe la interacción. Presta atención a dónde disfruta ser acariciado y durante cuánto tiempo. Algunos pueden preferir suaves caricias a lo largo de su espalda, mientras que otros pueden disfrutar que les acaricien la cabeza o el mentón.
Cuando un gato ha tenido suficiente cariño, comunicará su deseo de que pare. Los gatos tienen maneras sutiles de expresar cuán cómodos se sienten, así que todo se reduce a prestar atención a su lenguaje corporal. Si comienzan a moverse hacia un lado, a mover la cola o a mostrar cualquier signo de incomodidad, es momento de hacer una pausa y darles espacio.

Número siete: castigar o reprender severamente. Aquí está la cuestión: los gatos no entienden el castigo de la manera en que nosotros creemos. Si alzas la voz, gritas o los reprendes físicamente, no asocian ese grito o castigo con lo que hicieron mal. En cambio, asocian a su dueño con ese momento desagradable de gritos o castigos físicos. Además, los gatos tienen un conjunto diferente de reglas y comportamientos sociales que nosotros. Lo que podemos percibir como mal comportamiento, como rasgar muebles o saltar sobre las encimeras, son instintos naturales para ellos.
Así que cuando son castigados por estas acciones, se sienten muy confundidos porque se les está reprendiendo por simplemente actuar como gatos. En lugar de castigos, la clave es entender por qué se comportan de cierta manera. ¿Están rasgando el sofá porque no tienen un rascador adecuado? ¿Saltan sobre las encimeras porque están aburridos? Intenta redirigir su atención hacia lo que deberían hacer y luego recompénsalos con golosinas o elogios cuando hagan lo que tú quieres. Este es un método seguro para construir una relación mucho más saludable y basada en la confianza, ya que recordarán la recompensa cada vez que hagan lo correcto y volverán a comportamientos positivos.

Número seis: alimentarlos en horarios irregulares. Esta es una de las cosas que más proporcionan una sensación de inseguridad e inestabilidad en la vida de un gato. Los gatos son bastante inteligentes y tienen un reloj interno que les ayuda a anticipar eventos regulares, como la hora de las comidas. Si los alimentas hoy media hora más tarde de lo habitual, comenzarán a preocuparse y a preguntarse cuándo será su próxima comida y si llegará. Por otro lado, alimentar a tu gato a la misma hora todos los días puede, de hecho, fortalecer el vínculo entre ambos.
Ellos comenzarán a asociarte con la experiencia positiva de recibir sus comidas, lo que a su vez aumenta la confianza y el cariño hacia ti. Por el contrario, horarios de alimentación descuidados pueden romper esa confianza, ya que comienzan a verte como poco confiable.
Número cinco: interrumpir su sueño. Todos sabemos cuán adorables son los gatos cuando están acurrucados en sus mantas y profundamente dormidos. Es tentador darles una caricia o acariciarlos durante estos momentos tranquilos. Sin embargo, este es un método seguro para romper su confianza. Primero, considera cuánta cantidad de sueño necesita realmente un gato. Se sabe que los gatos disfrutan de dormir, típicamente entre 12 a 16 horas al día. Esto no es solo una preferencia, sino una necesidad biológica para ellos.
Además, los gatos son criaturas territoriales impulsadas por rutinas. Eligen cuidadosamente sus lugares de descanso, buscando sitios donde se sientan seguros y cómodos. Cuando su descanso se interrumpe constantemente, puede crear una sensación de inseguridad y malestar. Pueden comenzar a asociar sus lugares de descanso anteriormente seguros como sitios a evitar, llevándolos a buscar nuevas áreas o a volverse más ocultos al momento de dormir. También es importante entender que los gatos comunican sus límites de diversas maneras, y respetar estas señales es crucial para mantener su confianza.
Número cuatro: interacciones forzadas. Cada gato tiene sus propias fronteras sociales. Algunos pueden amar los abrazos constantes y largas sesiones de mimos, mientras que otros pueden preferir solo caricias ocasionales o simplemente estar en la misma habitación que tú sin contacto directo. Cuando estas fronteras son ignoradas, por ejemplo, al recoger constantemente a un gato que no disfruta de los mimos, se crea un gran problema a largo plazo. Eventualmente, ellos comenzarán a asociar tu comportamiento excesivamente cariñoso con experiencias negativas y, con el tiempo, empezarán a evitarte por completo.
Un enfoque mucho mejor es permitirles iniciar el contacto. Esto significa dejarlos decidir cuándo y cómo quieren recibir cariño. Este enfoque es tan poderoso que a menudo conduce a un aumento significativo en su confianza hacia ti. Aquí hay un truco simple pero efectivo: extiende tu mano hacia tu gato y déjalo acercarse a ti y olfatearte. Tal vez incluso se froten contra tu mano. Al hacer esto, les demuestras que respetas sus necesidades y su autonomía, lo que, a su vez, refuerza su confianza en ti.
Número tres: descuidar su necesidad de estimulación mental. Los gatos son criaturas inteligentes y curiosas que requieren estimulación mental para prosperar. Cuando se les deja solos sin ninguna forma de enriquecimiento mental, pueden aburrirse, frustrarse e incluso desarrollar problemas de comportamiento. Proporcionar juguetes, comederos interactivos, sesiones de juego activas y acceso a espacios verticales para trepar y explorar son esenciales para mantener sus mentes ocupadas y prevenir el aburrimiento. Descuidar su necesidad de estimulación mental puede llevar a un colapso en la confianza, ya que pueden buscar comportamientos destructivos o volverse desinteresados en interactuar contigo.
Número dos: dejarlos solos por demasiado tiempo. Esto puede impactar gravemente la confianza de tu gato en ti. Los gatos desarrollan fuertes lazos con sus dueños a través de la interacción, el tiempo de juego o simplemente estando en la misma habitación. Cuando tu gato se queda solo regularmente durante muchas horas, pueden surgir varios problemas. Primero, la soledad se hace presente. Los gatos pueden aburrirse e incluso deprimirse sin estimulación o compañía. No se trata solo de extrañarte, sino también de perderse las actividades interactivas y enriquecedoras que a menudo vienen con tu presencia.
Otro aspecto a considerar es la ansiedad. Cuando estás ausente de manera impredecible y por períodos prolongados, ellos no saben si volverás a casa o si recibirán comida, lo que lleva a la ansiedad por separación. La mayoría de los etólogos, expertos en comportamiento animal, coinciden en que los gatos también utilizan las interacciones sociales con sus humanos para aprender cosas y reforzar la confianza. Cuando estas interacciones están ausentes durante largos períodos, se debilita el vínculo entre el gato y su humano, lo que puede hacer que se vuelvan más distantes o incluso destructivos.
Número uno: no introducirlos gradualmente a nuevos entornos. Esto es crucial porque los gatos dependen de su sentido del olfato para entenderse y sentirse cómodos en su espacio. Un nuevo entorno carece de su olor, lo que les hace sentir inseguros y desorientados. Pueden sentir que los has llevado a un territorio hostil y desconocido. Entonces, ¿cómo deberías introducirlos de manera adecuada?

La clave es hacerlo de forma gradual. Comienza por crear un pequeño espacio seguro para ellos, una habitación con todas sus necesidades como comida, agua, caja de arena y algunos objetos familiares, como su cama o juguetes que disfrutan. Permíteles explorar el resto del nuevo entorno a su propio ritmo. No apresures el proceso; a medida que se acostumbren a los nuevos olores y espacios, comenzarán a sentirse más como en casa. Otro consejo importante es intentar mantener tanto como sea posible su antigua rutina. Mantén el mismo horario de alimentación y, si es posible, organiza sus pertenencias de manera similar a su entorno anterior.
Ahora que sabes cómo hacer que tu gato confíe en ti, permíteme hacerte una pregunta: ¿tus gatos duermen contigo todos los días? En este video que aparece en la pantalla, hablo sobre lo que sucede si tu gato duerme contigo cada día, información basada en estudios científicos. Haz clic en la pantalla y sigue conmigo en el increíble mundo de los gatos.